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Sexo en el Embarazo

El sexo, entre otras de sus virtudes, se puede convertir en una beneficiosa actividad que permita evitar muchas de las complicaciones relacionadas con el embarazo. Dos de los problemas más comunes durante la gestación, la hipertensión arterial y la pre-eclampsia, podrían prevenirse manteniendo relaciones sexuales frecuentes durante todo el año previo al momento de la concepción.


Las complicaciones del embarazo en la raza humana, mucho más frecuentes que en el resto de mamíferos, están provocadas por la necesidad del feto de recibir nutrientes para alimentar el desarrollo de su cerebro, el más grande entre todas las especies (el feto emplea el 60% de su energía en este desarrollo, el triple que otros mamíferos). Estos nutrientes se obtienen a medida que la placenta recubre el interior de la pared uterina, un hecho que puede causar algunos de los problemas más comunes entre las embarazadas.

Según ha demostrado un estudio publicado en la revista 'New Scientist', el riesgo de sufrir alguna de estas complicaciones es de sólo un 5% entre las mujeres más activas sexualmente durante los 365 días previos a la gestación. Frente a ellas, quienes mantuvieron relaciones sexuales con el padre de su hijo sólo durante los cuatro meses anteriores al momento de quedarse embarazadas mostraron un riesgo que se situaba en un porcentaje cercano al 40%.

Todos los seres humanos somos seres sexuados desde el nacimiento.

La mujer embarazada ,es una mujer SANA y el hecho de su estado es fruto de su sexualidad, pero no debe renunciar a la parte del disfrute y el placer.

Son muchos los mitos y creencias las que han dado un entorno de desinformación en lo que a este periodo se refiere llevando a muchas parejas a vivir su sexualidad de una forma algo angustiosa y con muchos miedos al respecto. Para muchos las relaciones sexuales durante el embarazo son a evitar, si no a proscribir.

Durante el puerperio, etapa de después del parto, todavía la tradición y la desinformación, pesan mas de tal modo que a veces el periodo de abstinencias llegan a ser excesivamente largas (cerca de un año) teniendo otro tipo de perjuicios y consecuencias mas graves, tanto a nivel de pareja como individualmente.

 

Respuesta sexual por trimestres

 

Primer Trimestre

Deseo: Disminución al principio (trastornos físicos y miedos) intensificación hacia el final (confirmación del desarrollo de la gestación)

Excitación: aumento como respuesta vaso congestiva. producción acrecentada de lubricante

Orgasmo: mayor desarrollo de la plataforma orgásmica, obstrucción del 1/3 externo de la vagina

 

Segundo Trimestre

Deseo: Crecimiento intenso: mayor interés de la actividad coital y manipulativa (eliminación de los miedos)

Excitación: Mayor satisfacción

Orgasmo : Aumento en la calidad de la vivencia orgásmica

Resolución: El alivio postorgásmico es lento y transitorio

 

Tercer Trimestre

Deseo: Disminución o perdida: Exigencias físicas e intervención medica (prohibición y cese de actividad sexual)

 

Periodo de puerperio

Retorno del deseo en la cuarta o quinta semana (idéntico a antes). Se acrecenta el deseo en la mujeres que den de mamar. Disminución de la sensibilidad sexual: retraso de la actividad coital

 

Cambios físicos:

Congestión de los labios mayores y menores retardada en la fase de meseta lubricación vaginal lenta y de reducida cantidad distensión vaginal menor (fines paredes)

Orgasmo: Las contracciones de la plataforma son menores en intensidad y duración. A los tres meses la vuelta a la normalidad es completa

Cambios psicológicos:

 

Comentarios

La Sexualidad en este periodo de la vida de una mujer y en definitiva de una pareja, no esta exenta de tabúes y sobre todo de una falta de Educación Sexual en general. Numerosos estudios han demostrado que la intervención de los profesionales previamente bien informados y formados, favoreciendo la reeducacion en este campo pueden orientar y facilitar el que muchas mujeres o parejas vivan la sexualidad de un modo mas satisfactorio y pleno tanto desde e] punto de vista físico como psicoafectivo, evitando consecuencias que pueden mantenerse en el tiempo haciendo mella en la relación de pareja.

Son muchas las parejas que presentan algún tipo de problema sexual como consecuencia del embarazo y /o postparto; situación esta a la que en ocasiones se habría podido acceder con una buena información y actitud favorables por parte de los profesionales que trabajamos en el campo de la Salud.



Exposición continuada al semen paterno

Esta teoría sugiere que la exposición al semen paterno podría facilitar la preparación del sistema inmunológico de la mujer para el embarazo. Mediante la exposición continuada a un ADN diferente al suyo, el del padre, el sistema inmune de la mujer se prepara para el momento de la gestación, en el que tendrá que alojar en su organismo a un ser con un ADN diferente del suyo propio.

Los autores recuerdan que el feto contiene genes tanto de la madre como del padre, un hecho que altera los mecanismos inmunes maternos que, por naturaleza, no deberían reconocer ese cuerpo extraño. Sin embargo, al tiempo que se adhiere al útero, la placenta produce sustancias químicas que alteran el sistema inmune materno para permitir la supervivencia del feto; al mismo tiempo, estas sustancias debilitan las defensas naturales del ser humano.


Adhesión placentaria al útero

Durante la gestación, este sistema protector se ve alterado por muchos de los cambios que sufre el organismo que, en algunos casos, pueden ocasionar complicaciones graves. Uno de los cambios más importantes se produce cuando la placenta recubre y se adhiere al útero materno, un hecho que favorece el desarrollo cerebral del feto gracias a los miles de vasos sanguíneos placentarios que aportan la cantidad suficiente de oxígeno y nutrientes para su desarrollo.

Por este motivo, cuando la placenta recubre e invade el útero, se desencadena una reacción del sistema inmune de la madre que ataca a la placenta, que se encuentra forrada por los genes 'extraños' del padre, lo que podría llegar a desencadenar pre-eclampsia.

Esta dolencia consiste en la filtración de toxinas al flujo circulatorio materno, provocando una peligrosa subida de la tensión arterial que, en pocas horas puede llegar a provocar fallo renal, hemorragia cerebral e incluso la muerte.

Esta teoría, enunciada en el hospital 'Sud Réunion' en la isla de Réunion (situada en el océano Índico) ha generado tanto interés como escepticismo, y no todo la comunidad científica parece aceptar la tesis que relaciona la invasión de la placenta con el desarrollo cerebral del neonato. "Puede haber otras posibilidades" señala David Haig, biólogo de la Universidad de Harvard; mientras que Robert Martín, antropólogo en el 'Field Museum' de Chicago, cuestiona que esta invasión pueda favorecer el desarrollo del cerebro del feto: "Los delfines tienen una placenta no invasiva y su cerebro es el siguiente en tamaño después del de los humanos".

 

 

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